1.10.2006

Especial

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Termina un año mas de cine, y como de costumbre, hago un recuento de lo que para mí fué memorable, tanto positiva como negativamente. Mi top es ahora 9, y no por falta de inspiración, sino, como dijo el buen Gil, "si no encuentras una décima, quien dijo que todos los top's deben ser 10". En fin, el 2005 fué un año extraño cinematográficamente. No abundaron las joyas. Pero las pocas que hubieron, sobre todo en el caso de las primeras 3 en la lista, realmente acompañarán mi memoria cinéfila de aquí a la posteridad. Estas tres primeras cintas representan, por extrañas razones, los entes que determinaron mi año: dos de ellos son personas (a quienes saludo y rindo un pequeño homenaje en este post) y el otro fué el aprendizaje, que me hizo saber, ahora mas que nunca, que aunque no todo es color de rosa esta aventura es digna de vivirse. Aclaro que mi criterio de selección es muy personal y tomo en cuenta las fechas de estreno en cine en mi ciudad. De ahí a que se incluyan algunas cintas que empezaron a hacer ruido desde finales del 2004 en sus países de orígen y que no se incluyan otras de las que aquí apenas nos han llegado rumores (y si mis cálculos no me fallan, el año que entra posiblemente estarán en esta lista "Brokeback Mountain", "The Squid and the Whale", "Good Night and Good Luck" y "Munich", entre otras). En fin, se nos fué el 2005. Y nos llega el 2006, que ojalá venga cargado de muchas buenas experiencias, personales y cinéfilas. Enhorabuena...

1. CORPSE BRIDE

Hay tantas razones por las que podría considerar a “Corpse Bride” como la mejor película del año. Muchas de ellas son bastante personales, y no me detendré a describirlas, que puede que a pocos les interesen. Solo diré, para resumir, que una de las pocas frases articuladas que pude pronunciar después de de su proyección fue “estoy embelezado”. Y sí, posiblemente no haya visto otra película durante el año que me haya fascinado en todos los niveles, deslubrado técnica y visualmente, conmovido de una manera tan sutil pero tan rotunda, sacado carcajadas y lágrimas al parecer sin ningún esfuerzo. Ese hormigueo en todos los sentidos y sentimientos, ese que denota que de pronto todos se pusieron a trabajar felizmente y sin recibir ningún golpe bajo, solo lo he sentido, en mucho tiempo, cuando terminó de contarse la fábula de la novia muerta que esperaba en el bosque.

Corpse Bride” se ha filmado respetando un extraño pero delicioso equilibrio entre el derroche y la economía de recursos. Derroche, porque quienes la vimos recordaremos que es tan deslumbrante que nos daba lástima tener que parpadear. Economía, porque hasta donde yo recuerdo nunca me habían contado tantas cosas en tan poco tiempo. Tim Burton y Mark Jonson hacen uso de muchas de las posibilidades que brinda el cine, sacando hasta la última gota de los elementos con los que juegan, dotando a su obra de una tridimensionalidad (y con esto no hablo únicamente de su técnica) pocas veces vista en películas de monitos. Quienes conocemos su trabajo, sabemos que Burton aplica al máximo aquel refrán que dice que “a veces una imagen (y en este caso, algunos sonidos) dice mas que mil palabras”. Sus personajes nunca recurren a la verborrea para articular sus dilemas de manera elocuente. Bastan unos segundos de Victor, el protagonista, dibujando una mariposa y liberando a su modelo vivo, y otro breve momento en el que toca en el piano una bella y melancólica melodía, para hacernos entender que el sujeto en cuestión es un hombre sensible, gentil, talentoso y atípico. Basta una pequeña pieza compartida, de nuevo al piano, entre Victor y Emily, la novia del título, para retratar una cálida reconciliación que otros hubieran sustituído con 10 minutos de parloteo. Y lo mas importante; bastan solo 75 minutos para hablarnos de manera contundente sobre vida y muerte, deseos y sacrificios, decisiones y compromisos y, englobando todo esto, sobre lo dulce y doloroso que es el amor.

A pesar de que la historia romántica es la médula de la trama, la cinta se adereza con pequeños pero incisivos apuntes que, como suele suceder con los trabajos de Burton, dicen mucho sobre su visión de este mundo en el que vivimos, representado en esta ocasión a través de una sociedad ubicada en la época victoriana. El mundo de los vivos es retratado de manera casi totalmente monocromática, dominando los tonos grisáceos y recurriendo en el diseño de arte a una sórdida austeridad. El sarcásmo que infecta algunas frases pronunciadas por los tristes vivos en su aún mas triste mundo me hicieron reir gozosa, aunque culpablemente, en mi butaca. Resalta, a mi parecer, una sencilla línea en la que la madre de Victoria ordena a su mucama que apriete mas el corsé de la joven, ya que ésta “no debe reír sin que le duela”. Esta suma de unas pocas palabras es el reflejo perfecto de la estoica, o mas bien masoquista, y vergonzosamente aún vigente filosofía según la cual hemos venido al mundo a sufrir: la existencia exige martirio y el martirio exige nuestra admiración. ¿Acaso no son los tabúes y convencionalismos, a veces tan absurdos como la oposición de la madre de Victoria a que esta se acercara siquiera al piano (“la música no es para las jovencitas; alborota las pasiones”), nuestro corsé? Hay tantas cosas contenidas en una sola frasecita. Y para nuestra fortuna hay mas como esta.

El mundo de los muertos, por otro lado, es lúdico y lleno de color. Sus miembros se entregan al disfrute y la alegría sin el menor recelo y siempre están dispuestos a recibir cálidamente (y a ritmo de jazz) a los novatos. Un inframundo en neón que funciona, mas que otra cosa, como la antítesis del mundo de los vivos y como instrumento para dar lugar al choque de filosofías que ha estado presente, cinta tras cinta, en la obra completa de Burton (incluso en su malogrado “Planeta de los Simios”). Pero sobre todo, el mundo de los muertos funciona como el contexto perfecto para situar la historia de amor imposible y sacrificado que constituye la espina dorsal de este relato. La imposibilidad de este amor no la dictan ya las diferencias sociales, económicas o raciales. “Corpse Bride” va mas allá, y cuenta, por encima de todo lo demás, la triste y conmovedora historia de una mujer que puede saborear, solo por un instante, lo que estuvo esperando toda su vida y toda su muerte, y que después debe aprender a dejar ir. La punzada de melancolía que produce la sabia y humilde decisión final de Emily manifiesta el porque la moraleja de la historia es tan rara y aplaudible, sobre todo en una época en la que aún lo mas común siguen siendo mantras del tipo “el que persevera alcanza” o “el amor lo puede todo”. Burton parece decirnos que debemos saber que no es cierto que en esta vida podemos obtener todo lo que queramos. O en otras palabras, debemos aprender a tener la capacidad de renunciar con dignidad. Es algo un poco cruel. Pero mandenme al mundo de los muertos si no es verdad…

Corpse Bride” es, posiblemente, la película mas corta y mas completa que ví durante el año. La redondez de su argumento y la manera en la que se han balanceado sus aspectos oscuros y cómicos, alegóricos y ligeros, es precisa y sorprendente. Mención aparte merece la banda sonora de Danny Elfman, que trasciende por mucho el handicap de “score para película animada” y nos brinda momentos deliciosos y sugerentes, minimalistas y catárticos, e incluso genuinamente terroríficos, y se coloca emocionalmente a la altura de sus mejores partituras dramáticas. Y en cuanto a la inevitable comparación, creo que “Corpse Bride” es, tiene razón los que lo afirman, mucho menos llamativa y cool que “The Nightmare Before Christmas”, pero mucho mas lograda y profunda que aquella. Podría seguir divagando, pero creo que todo lo que quería decir (hasta ahora se me ocurre) se reune en la siguiente frase: “Corpse Bride” me encantó. Se colocó instantáneamente en lo mas alto de mi top anual y se instaló ahí juntito a “Ed Wood” y “Edward Scissorhands” entre mis favoritas de Tim Burton. Además, fué uno de los instantes mas bellos que pasé en una sala de cine durante todo el año.


2. MILLION DOLLAR BABY

Clint Eastwood filmó su oda al éxito y la derrota en un argot cinematográfico casi retro, que nos recuerda enormemente al gran cine Hollywoodense setentero, ese que tan mágicamente podía producir obras maestras con muy buenos desempeños en taquilla, o en otras palabras, el consenso hoy casi imposible entre público y crítica (hablo del Scorsese de “Taxi Driver” o del Ford Coppola de “El Padrino”, el De Palma de “Scarface”, por mencionar algunos). Incluso sus imágenes son tan atemporales y sus colores tan desaturados como es poderosa y conmovedora su historia y significado. No solo es que haya usado recursos de primer orden como la quieta y sobria belleza de su fotografía, el desarmante minimalismo de su score, y el oficio de tres actores principales en estado de gracia (entre los que esta incluído él mismo), sino que Eastwood se apega al máximo a los principios básicos del cine, en los que la historia y el desarrollo fiel e inteligente de situaciones y personajes, en aras de la ejecución de un discurso o la exploración de una o varias ideas, consiste en el fin último de una obra, y el lenguaje utilizado es congruente con la misma. Todo esto se logra de manera impecable en su cinta. Sus vueltas de tuerca jamás parecen ser trampas lacrimógenas para obligar al espectador a no salir de la sala sin usar sus kleenex. Por el contrario, y lo dice un detractor a muerte de ese tipo de trampas, el segmento final es tan conmovedor como oscuro, y definitivamente resulta mucho mas efectivo, en sus 40 minutos de duración, como medio para discutir la eutanasia, que el metraje completo de “Mar Adentro” de Alejandro Amenabar (situación que no sería tan evidente si esta última no se empeñara tanto en ser la película definitiva sobre el tema). “Million Dollar Baby” existe como una muestra de lo que puede lograr un autor con plena confianza en su oficio y en su material, en lugar de excesivas pretenciones, y convierte a su aparente sencillez en su mayor arma. Y una vez mas (parece que este fue el año del desencanto), el mensaje que se nos presenta es duro, pero no por eso menos valioso: no es cierto que cuando saltemos al vacío, motivados por nuestra convicción, vamos a caer en una superficie acolchonada y bondadosa. Pero mas trágico sería quedarse al borde del abismo, esperando perpetua e inútilmente reunir las fuerzas para saltar (Ver post: “En DVD: Million Dollar Baby”).

3. BEFORE SUNSET

Creo que en muy pocas ocasiones se ha plasmado en el cine de manera tan indicativa lo que es la vida adulta. Ayuda el hecho de que “Before Sunset” es la continuación, la contraparte “madura”, de “Before Sunrise”, en la que dos jóvenes mochileros se encuentran en Viena y pasan un día completo explorándose intelectual y emocionalmente, y terminan enamorándose, para al final prometerse el uno al otro volver al año siguiente. Como nos lo indica “Before Sunset”, ese encuentro posterior, por azares del destino, jamás sucede. Quince años después, ambos personajes vuelven a toparse, cada uno con su vida hecha: el, escritor, casado y con un hijo; ella, trabajadora social, soltera, pero en medio de una relación. Un encuentro fortuito que abre un mar de interrogantes y posibilidades para cada uno. La cinta completa es una sola conversación filmada en tiempo real, de un poco mas de una hora de duración, cuyos cambios no solo se constituyen por los distintos escenarios de París que los personajes recorren en su charla-caminata, sino que también varían en tono y sentimiento. Jesse y Celine, como en la primera cinta, siguen siendo dos amantes incurables de las palabras y las ideas, dos filósofos urbanos que hacen el amor con cada frase que le pronuncian al otro, hablen de imperialismo yanqui o del gran trasero de la fallecida pero inmortal Nina Simone. La diferencia es que en esta ocasión, después de quince años mas de vida, de golpes, de experiencias, y de dudas, el sentimiento que se respira, en lugar de dulce idealismo, es de ácida incertidumbre, de un desaliento escondido pero latente. Alguien que ya llegó a los cuarenta no siente, como a los 25, que la vida aún está llena de posibilidades. Alguien que está en los cuarenta se pregunta si habrá tomado las decisiones correctas o si aún tiene las posibilidades de reencontrar su camino perdido. Es increíble la manera en la que Richard Linklater confecciona, con unos dialogos maravillosos, profundos, llenos de referencias pero jamás tan estilizados como para caer en la falsedad, un elaborado ensayo sobre el amor a la vida y el desencanto de la madurez, aderezado con dos protagonistas empáticos, que constituyen una pareja memorable y de impresionante química, capaz de articular los grandes dilemas del hombre no-superficial (a falta de un mejor término… se aceptan propuestas). “Before Sunset” es una de las cintas mas hermosas que ví en el 2005, y definitivamente uno de los dos momentos mas especiales que tuve en la sala de cine durante el año, el otro fue “Corpse Bride”. Experiencias perfectas, por la cinta, el/la acompañante, y la sinergia entre obra y momento.

4. WHISKY

Si “Before Sunset” habla sobre dudar del camino elegido y la posibilidad de reencontrarlo, “Whisky” es su antítesis/complemento, en versión recalcitrante. Esta cinta uruguaya, sobre tres personajes que sobrepasaron la madurez para encontrarse con la vejez, explora las aterradoras consecuencias de la rutina y la inmovilidad, del abandono de los sueños, pero arroja, para fortuna de su público, una pequeña luz de esperanza sobre al menos uno de sus personajes principales. Los silencios en “Whisky”, o mas bien lo que esos espacios mudos de tiempo significan, son tan importantes como lo que se dice. La estructura narrativa, sobre todo durante la primera mitad de la cinta, conscientemente monótona y repetitiva, acrecienta en el público el sentimiento de desasosiego que define a sus personajes. La ausencia casi total de música, agudiza esos silencios, y los carga de una acidez casi sádica, pero muy ilustrativa del sentir de Jacobo, Marta y Herman. El mayor acierto de sus directores (Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella) ha sido encontrar un tema inusual y menospreciado y lograr un matrimonio perfecto entre su guión y el lenguaje utilizado para contarnos su historia, esto sin hablar de la estupenda tercia de actores que eligieron para encarnar a esos personajes perfectamente delineados. “Whisky” es una película extraña. Toda una sorpresa, no solo en la cinematografía latinoamericana, sino mundial, tanto por el objeto de su estudio (personajes que en el tramo final de su vida parecen no ser capaces ni de reconocer y comprender sus errores, y menos de tratar de enmendarlos) como por sus logros discretos pero monumentales. Un cómico, aunque corrosivo, recordatorio de que el tiempo pasa y no debemos dormirnos en nuestros laureles. De los fácil que es pasar la vida, en lugar de vivirla. Ver “Whisky” es enfrentarse a la posibilidad del fracaso autoimpuesto. Y el horror que provoca dicho avistamiento es terapéutico y esperanzador.

5. MARIA FULL OF GRACE

Qué difícil es encontrar una película tan equilibrada, tan reflexionada, tan precisa, estos días. Lo que mas sorprende de “Maria Full of Grace”, la opera prima de Joshua Marston, un director cuya destreza ya quisieran muchos veteranos, es la manera en la que logra dar la vuelta a lo que pensamos que sigue, a la manera en la que estamos habituados a que se aborden los dramas con temas escabrosos. Marston supo, inteligentemente, que para lograr una obra digna, debía evitar convertir a su cinta en un panfleto, que habría que abandonar los maniqueísmos y tremendismos, que había que recurrir a un lenguaje naturalista, pero nunca simplista. Lo que impresiona de su trabajo, no es que aborde el tema de las “mulas”, hombres y mujeres que pasan droga dentro de su cuerpo de Colombia a Estados Unidos, sino la integridad con la que lo retrata. Y aunque su decisión, maximizar la voz de su personaje principal y anteponerla al debate sociopolítico que su situación podría generar, podría malinterpretarse como tibieza en su tratamiento, considero, en lo personal, que es su característica mas valiosa. Marston, debemos grabarnos ese apellido, sabe como asustar sin apabullar, como conmover sin caer en sentimentalismos, como sugerir en lugar de mostrar descaradamente, y como contar una historia que por si misma es fuerte, sin tratar de lograr su éxito a través de golpes bajos. Y vaya que sabe, también, cómo hacer un casting efectivo, aún cuando sus actores son, en su mayoría, no profesionales. Catalina Sandino Moreno, impresionante en su papel de chica tercermundista average con determinación y arrojo no tan average, logra un personaje empático, fácil de acompañar en una travesía cuyas circunstancias e incidentes son casi palpables para el público (¿quien no sufrio junto con ella cuando se tuvo que tragar su primera “pepa”?, ¿quien no sintió la asfixia y el asco en su propia garganta?). Y de la misma manera, el resto del elenco, en personajes de mayor o menor importancia, logra creaciones que viven y respiran, que se comportan de una manera tan natural que casi dejan de ser “personajes”. Sus planos naturalistas nunca cometen el error de caer en la simpleza y su música, contemporánea y modesta, bella de una manera distinta, logra perfectamente su cometido de dotar a los momentos del impacto, asombro e intimidad requeridos. Esta María, en efecto, llena es de gracia. Y bendita es también, por el enorme talento de los novatos involucrados.

6. THE LIFE AQUATIC WITH STEVE ZISSOU

Dicen algunos que dinero mata carita. En este caso creo que encanto mata perfección. Y es que “The Life Aquatic…” con sus muchos aciertos en el plano visual y narrativo, también posee sendos tropezones en el ámbito dramático. Personajes que están de más. Personajes que están de menos (sobre todo en cuanto a su desarrollo). One-liners. Momentos desaprovechados. Wes Anderson logró una cinta que da mucho de unas cosas, y se queda corta en otras. Y lo que da de más resulta que son sus especialidades. Lo que ha convertido a Anderson en una de las voces fundamentales del cine norteamericano de estas épocas. Humor fino y sutil, situaciones agridulces, personajes desencantados, y momentos cinematográficos perfectos y memorables, derivados de su extraordinaria capacidad de combinar imágenes y sonidos para lograr un efecto insuperable y característico de su autoría. Sí, “Life Aquatic” está plagada de momentos Anderson. ¿Se necesitan mas explicaciones para justificar su inclusión en esta lista? Esta bien, diré una mas: no puedo ver esa secuencia final, el hallazgo del tiburón jaguar, sin conmoverme hasta las lágrimas. No puedo evitarlo, el llanto de Zissou me llega. No puedo evitar reaccionar ante las lágrimas de un capitán que ha perdido el rumbo y que, a pesar de sus múltiples fallas, tiene y tendrá siempre el apoyo de su tripulación (o los miembros de su equipo que queden vivos después de las consecuencias de sus malas decisiones). Y bueno, Bill Murray realiza un trabajo formidable personificando a Steve Zissou y dotándolo de los mas variados matices (el personaje llega a ser desde encantador hasta odioso, desde hilarante hasta conmovedor). Afortunadamente, Zissou es el dueño del show, y el único personaje totalmente logrado de la cinta, aunque Murray se acompaña de un elenco de primer nivel que nunca brilla como el, no tanto por su desempeño sino por los personajes tan elementales y difusos que les toca interpretar. Aunque quizás esa fue la intención de Anderson. Que nadie le robara el numerito a su Zissou. Y en efecto. Su cinta es tan imperfecta como su personaje principal. Y también, igual de memorable.

7. BIRTH

Lástima del nombre que le endilgaron en español. Lástima del poster en Latinoamérica, que parecía de cualquier thriller sobrenatural de poca monta. Lástima que toda la atención que obtuvo la cinta parecía dirigirse a la famosa escena de la tina y sus supuestos ecos de pedofilia. Lástima que el público esté acostumbrado a ver cosas fáciles, en exceso explicativas y sin profundidad psicológica. Lástima, porque Jonathan Glazer con “Birth” se arriesgó demasiado sin perderse, y casi nadie estuvo ahí para agradecérselo. La dolorosa historia de Anna, una mujer que comienza a enamorarse del niño de 8 años que clama ser su esposo fallecido 10 años atrás, no es mas que el pretexto de Glazer para explorar temas que poco o nada tienen que ver con lo sobrenatural. Es un ejemplo agudamente tangible de lo que le hace el amor a algunos. De la incapacidad para la superación de pérdidas. De la fragilidad que nos hace, a veces, engancharnos del primer indicio de recuperación de lo perdido, por muy absurdo que este sea. Glazer incluso va mas allá, y le da una dimensión aún mas oscura y insinuante a su historia de amor, cuando nos deja entrever que quizá el matrimonio de Anna no era tan idílico como ella pensaba. ¿Será entonces que, en lugar de amar a la otra persona, amamos lo que la otra persona nos hace sentir de nosotros mismos? En fin, una cinta tan subjetiva y sugerente levanta muchas otras interrogantes, y deja sin contestar la mayoría, y contrario a lo que podría pensarse, esto último es mas un valor que una falla. Por si fuera poco, el director filma su obra de una manera elegantísima, sobria en sus encuadres e interpretaciones, pero sin jamás llegar a una frialdad ascética. Nicole Kidman, estupenda en el papel de una mujer cuya racionalidad comienza a desmoronarse poco a poco ante su propia incomprensión, da muestras, de nueva cuenta, de un rango y una versatilidad inmensos. La escena del teatro, un plano en close-up de su rostro al borde del llanto, es memorable y expresiva. La música, fotografía, edición, ritmo, todo juega un papel importantísimo a la hora de lograr ese efecto de desasosiego que provoca en el espectador que logra entrar en su propuesta. Y, cosa rara en las cintas actuales, da lugar al diálogo y la discusión después de terminada su revisión.

8. CLOSER

Lo que para algunos es una historia romántica, la neta sobre las relaciones amorosas tormentosas, para otros constituye la prueba mas contundente de lo despreciable que es el ser humano como especie (o el material necesario para que los extraterrestres de “Guerra de los Mundos” decidieran venir a exterminarnos). Para mí, creo que es un poco de ambas cosas. Y es que en cuestiones de amor, creo que siempre sacamos a relucir lo mejor y lo peor de nosotros mismos. Nuestros gestos mas dulces y características mas irresistibles, así como nuestras peores patologías y trucos baratos. Y “Closer”, con su inusual estructura dramática episódica de encuentros y desencuentros, no es mas que un muestrario de lo que sus cuatro personajes son capaces de hacer por amor. Por dar amor, por demandar amor, y al fin de cuentas, por sentirse amados. Que su comportamiento, mientras tanto, no sea del todo ejemplar, es lo que dota a esta cinta de la humanidad que la distingue y que la pone por encima de las películas románticas comunes. Mike Nichols es un experto en eso de retratar los mecanismos oscuros que mueven las relaciones humanas, y es esa disposición de su director y escritor de desentrañar, mediante unos diálogos punzantes y unas actuaciones estupendas, la guerra contenida que tiene lugar en un cuarto, en una cama, lo que hace de “Closer” algo especial. Ese “algo” que hace sus personajes articulen ese problema universal ante el cual todos podemos identificarnos: el gran problema del amor. Debo confesar que el significado de la película me persiguió como fantasma varios días después de haberla visto. Y lo resumo, en pocas palabras, autocitándome (permítanme la aberración): “Cada par, un cocktail de vacíos, cualidades y complejos”.

9. AUDITION

La mejor cinta de terror/suspenso que ví durante el año. Ya sé que en su país de origen se estrenó hace mucho tiempo, pero aquí en Chihuahua City apenas llegó a principios del 2005. Lo mas notable de “Audition”, magistral demostración de dominio del ritmo narrativo, no es su maravilloso crescendo de intensidad y suspenso, sino que, además de lograr que su audiencia se desconcierte y angustie, desarrolla de manera perfecta e incisiva, de principio a fin, un tema no-terrorífico de manera objetiva, pero sí en implicaciones. En “Audition”, un productor de cine decide hacer una audición para aspirantes de actriz, que bajo el señuelo de una falsa producción, tiene la intención de encontrar una prospecta de esposa. El hombre queda intrigado ante la melancólica mirada de una joven, cuya triste historia lo conmueve y apasiona. Mientras ambos personajes comienzan a conocerse, el director nos va dando señas de que algo espantoso está por suceder, y que la aparente inocencia de la joven no es mas que una máscara que, efectivamente, termina siendo removida en una escalofriante escena final. El personaje de esta mujer cegada por el dolor del pasado, que retiene a sus hombres de la única manera en la que se podría retener físicamente a los hombres (no quiero decir demasiado), ilustra gráficamente lo que es el temor al abandono al extremo. Lo que se le hace al ser amado cuando se le mantiene, contra su voluntad, junto a nosotros. Lo que significa no establecer la confianza y el respeto que implique que la pareja algún día puede querer dejarnos. “Audition” habla sobre el horrible y enjuiciable crimen que es retener. Y de qué manera lo hace…

MENCIONES HONORÍFICAS:

“CHARLIE AND THE CHOCOLATE FACTORY”. Tim Burton en su máxima expresión, en una de las películas mas graciosas y divertidas del año. Colorida, satírica y bizarra. Burton nos regaló una película que, con sus acabados y texturas, momentos y observaciones chocarreras, me hizo sentir, literalmente, como niño en dulcería.

“EL ABRAZO PARTIDO”. Las dificultades de las relaciones padre-hijo retratadas en una cálida comedia negra aparentemente muy sencilla que, en la linea de “Whisky”, apela al desarrollo de su historia y personajes para perdurar en la mente del espectador. Afortunadamente, el cine latino sigue descubriendo otras temáticas fuera de la pobreza y marginación, aunque la realidad social siga presente. Muy recomendable.

“KINSEY”. La sexualidad, y todos sus bemoles, retratada de una manera íntegra e inteligente, en una cinta reveladora y extrañamente conmovedora, que se convierte en una celebración de la diversidad humana. Su guión, lleno de momentos honestos e incisivos, es una joya, y sus actuaciones inmejorables. PLUS: la cinta incluye también la que me pareció la escena mas sexy del año. Adivinen cual es…

“SIDEWAYS”. La mid-life crisis hecha película. Alexander Payne sigue demostrando ser el portavoz por excelencia de los conflictos existenciales domésticos, y continúa perfeccionando su fino humor, entregándonos una exquisita comedia dramática muy similar, pero a la vez muy distinta, a sus dos anteriores joyas. “About Schmidt” me sigue pareciendo su obra maestra, pero esta no le quedó muy lejos.

“MELINDA & MELINDA”. Woody Allen demuestra que todo depende del cristal con que se mire, y revela lo mucho de gracioso e irónico que es el drama, y lo muy contenidamente triste que puede llegar a ser la comedia. Mi favorita, y considerando que yo mismo soy un Drama-King, es la Melinda dramática, claro. Pero la cinta es disfrutable en ambos segmentos. Rhada Mitchel, deliciosa en su papel dual (toda una revelación). Y que gusto da ver a Chloe Sevigny trabajar.

“KING KONG”. Peter Jackson, de nueva cuenta, demuestra que es el maestro del espectáculo con cerebro y corazón. No es que su cinta no sea un derroche de acción, aventura y efectos especiales, lo es. Pero de que tiene el alma bien colocada, la tiene. La anécdota todos la conocemos. El significado nunca, en sus versiones anteriores, me había quedado tan claro. “King Kong” habla sobre abandonar conveniencia, cordura y razón por amor. Sobre saber que se lleva las de perder, sin que ese conocimiento nos impida entregarnos al arrojo. Sobre el estado primitivo y animal, necesario en ocasiones para que rescatemos nuestro sentido del asombro, al que nos conduce el sentimiento.

BOTTOM 3: LAS PEORES DEL AÑO

“THE AMYTIVILLE HORROR”. No hay cosa mas penosa que una película de terror que no da miedo. Si a este hecho le sumas, o mas bien le restas, ni una sola propuesta realmente interesante en ningún ámbito (actores poco talentosos, planteamiento visual pobre y calcado, desarrollo de personajes elemental, sustos que dan risa, chistes que dan tristeza) te queda esto: una película que aunque dure poco menos de una hora y media parece eterna.

“THE RING 2”. Lease el párrafo anterior. Sustituya la frase “actores poco talentosos” por “¡¿que chingados estaban pensando Naomi Watts y Sissy Spacek?!”.

“SYLVIA”. Cuando filmas la biografía de una de las mas grandes escritoras del siglo XX, se necesita mas que presentarla gritando, literalmente, a los cuatro vientos que está enamorada, para hacernos creer que está enamorada. Necesitas mas que hacerla andar en bicicleta para hacernos pensar que es una mujer apasionada. Necesitas mas que presentarla contemplando diez minutos el techo con mirada de niño-down para hacernos sentir que está deprimida. Si vas a dirigir una película sobre una poeta, no piensas en Gwyneth Paltrow, a la que otros autores han tenido la sapiencia de no ponerla a hablar mucho, menos a recitar, para no hacer patente su monótono tono y ligera e irritantemente gangosa voz (nada personal). Y vaya, debiste ignorar muchísimas cosas como para lograr hacernos bostezar y movernos incómoda y compulsivamente en nuestras butacas por culpa del hartazgo, con una historia que puso ser tan interesante y trágica como la verdadera vida de Sylvia Plath.


Link Relacionado: TOP CINE 2004 http://retretevirtual.blogspot.com/2004/12/cine-2004.html

5 Comments:

At 20.1.06, Anonymous Anonymous said...

oye ya me acorde de otra buenisima
" House of Sand and Fog "
.........................

si no has tenido oportunidad
de verla, uy que mal!

que mal que mal

 
At 25.1.06, Anonymous Pablete Martínez said...

Solo estoy deacuerdo contigo en un comentario de una movie, The RING 2, no inventen y yo que creía que era fan de las movies "chafas" pero esta si se excedió cañón, neta quiero que me regresen mi lana, de una manera retroactiva y sin intereses pero que me la retornen.

De las demás movies, pues de plano como ni las vi, no puedo dar mi opinión.


S.a.l.u.d.o.s

 
At 31.1.06, Anonymous Anonymous said...

no no no no betito...
insisto
"king kong" no debio
haber salido este anio.
creo que ya paso al olvido.

no dejo huella, con todo
y que es un enorme chango.

 
At 1.3.06, Blogger Lino Evgueni said...

A mí me emocionó muy poco Corpse Bride. Before sunset y María llena eres de gracia me gustaron bastante, aunque las considero del 2004.

Sin embargo, THE LIFE AQUATIC WITH STEVE ZISSOU fue una de las peores películas que vi en el 2005 (en DVD).

Mi top 5 del 2005 está aquí.

 
At 13.4.06, Blogger Xavsje Herz Von Vanille said...

No hay alguna mencion para el cine mexicano? Digo fue un mal año pero tampoco estuvo asi terrible... ja ja ja, por lo menos tuvimos memorables momentos. Ah, saludos, tiempo sin pasar por aqui.

 

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