C(H)ARÁC(H)TER

La odio, Srita. Ratched. Desde hace poco mas de 7 años. La odié tanto que no he podido olvidar su apellido, después de tanto tiempo. Y creo que nunca lo haré. Si pienso en alguien que pudiera desatar mi locura, mis ánimos homicidas más primitivos, alguien a quien en una ráfaga de ira podría intentar asesinar sin ningún instrumento más que mis propias manos, esa sería usted. Porque usted no es solo una simple enfermera. No. Usted es la violencia pasivo-agresiva en persona. La apacible serpiente que se regocija en sus adentros ante el horror que provoca el mero sonido de su cascabel en las demás criaturas. La bestia que no necesita colmillos para esparcir su veneno. Si, una mirada suya basta para fulminar cualquier destello de espontaneidad, una risa, vaya, un simple y tímido esbozo de sonrisa. Un par de sus palabras, finas y concisas, convierten el fluir natural del habla de su interlocutor en un penoso tartamudeo. Su impecable sombrero blanco seguramente guarda debajo un nido de alacranes. Tal vez por eso los internos le temen tanto. Los “enfermos mentales” de los que usted tan celosamente salvaguarda su bienestar. ¿O debo decir, mas bien, su apaciguamiento? Ellos a los que tan devotamente ha dedicado su carrera entera. Si, ellos por los que siempre ejerce su profesionalismo, manteniendo sin mancha su reporte de puntualidad y asistencia. Si, ellos le temen. Y la aborrecen, aún mas que a la sesión de preguntas y respuestas que les imparte y después de la cual se siente tan plena, al haber presenciado el extremo respeto que ellos le profesan. Pero es que gente como usted confunde el temor con el respeto. La bondad con la moralidad. La disciplina con la tortura. La responsabilidad con la omnipotencia. Usted confunde a los seres humanos con los animales, Ratched. Y a los hombres con bestias. ¿Es esa la razón de su soltería? ¿Fue victima en su juventud, tal vez, de alguna barbajanada y ahora no es capaz de separar a un masculino cualquiera de un barbaján? ¿Y ahora goza haciendo a todos los barbajanes pagar? Supongo que nunca lo sabré. Y es que usted no habla mucho sobre su vida privada. En cambio, obliga a sus pacientes a que lo hagan. A que rebelen sus mas penosos detalles frente a sus compañeros. ¿Disfruta humillándolos? ¿O simplemente no se da cuenta de que eso no les ayuda? Así como tampoco les ayuda que los traten como idiotas. O que en su sala de esparcimiento solo toquen una estúpida y aburrida música de elevador. O que no los dejen ver los campeonatos deportivos porque habría que cambiar los horarios para ver televisión y estos ya están establecidos y son inamovibles porque lo dice usted. Y no la odio solo por esta serie de negligencias, de la cuales, hubo algunas que preferí no mencionar. La odio porque es por gente como usted que el mundo casi es una mierda. Gente que se convierte en peón de las normas, de los paradigmas, de los dogmas. Gente que olvida que el mundo y sus instituciones son para y por los humanos, y no viceversa. Gente como usted prefiere quebrar a un hombre que quebrar una norma. Usted prefiere mantener a un loco como tal que sanarlo. Porque a usted le conviene que haya locos. Porque sin locos usted no sería la maldita Enfermera Ratched, con sus diplomas y menciones de excelencia. Usted es la peor clase de villano. El demonio que se cree santo. Por eso la odio. Porque desde que la conocí me di cuenta de que el mundo es su hospital, nosotros somos los locos y usted es el yugo que nos mantiene asfixiados e inmóviles...
La Enfermera Ratched fué interpretada por Louise Fletcher (Oscar a Mejor Actriz 1976 por ese papel) .
Para la trivia: En el TOP 50 Villians realizado por el AFI (American Film Institute) hace algunos años, la Enfermera Ratched quedó ubicada en el 5to lugar, superada únicamente por La Malvada Bruja del Oeste, Darth Vader, Norman Bates y Hannibal Lecter, quien se quedó con el primer puesto.
ONE FLEW OVER THE CUCKOO’S NEST
(O como le pusieron aquí: "Atrapado Sin Salida")
En pocas palabras: Un clásico. Una de las 10 obras norteamericanas mas importantes e influenciales en la historia del cine. Milos Forman logra, mas que una crítica al sistema de salud mental, una alegoría sobre el sometimiento del individuo al sistema político/social y las consecuencias de su búsqueda de libertad. Imprescindible para cinéfilos que se jacten de serlo.
¿Te lo explico con estrellitas?:


0 Comments:
Post a Comment
<< Home